Una ciudad dividida en dos colores


Ya huele a derbi por las calles de Sevilla. Este viernes en el Benito Villamarín se disputará el clásico andaluz Real Betis – Sevilla.

La ciudad se viste de sus colores para ver a su equipo triunfar, las familias se separan por dos pasiones totalmente distintas, las parejas se divorcian durante 90 minutos que estarán llenos ilusión, magia y sobre todo buen fútbol.

El Real Betis según Pepe Mel, se tomará el partido como si de una final se tratara ya que en la ida el rival le propinó un 5-1 en toda la face. Ahora toca disfrutar de la redención verdiblanca o de la sentecia rojiblanca.

El Sevilla cuenta con figuras de la clase de Negredo, Navas y el portero Beto, el cual se encuentra en un estado de gracias; y el Real Betis con cracks como Rubén Castro, Álvaro Vadillo y el roteño Cañas.

La ciudad sale de casa y se divide en dos partes, dos sentimientos, dos pasiones, dos aficiones… El fútbol andaluz está vivo y ellos nos lo demuestran.

Espectadores del Analfabetismo


Vivimos en una sociedad que da asco. No vengo a hablar de política, ni de muchos temas que ya nos traen por la calle de la amargura… Tan sólo vengo a comentarles mi punto de vista sobre lo que hoy se llama ‘televisión‘.

La televisión es uno de los inventos más importantes del siglo XX, sirve para informarnos, para darnos opinión sobre temas en debate, para entretenernos… Pero este artefacto se ha convertido en un cubo de basura donde las mentes menos alimentadas son las que triunfan.

En el mundo donde vivimos faltan valores, honradez y sacrificio

He venido a hablarles sobre los ‘programas‘ de televisión que me provocan náuseas, que me crean picores e incluso me ponen de mal humor; He venido a gritar mi punto de vista al estar cansado de cambiar de canal y encontrarme con la misma mierda que nos lava el cerebro.

Empecemos por una casa en la que habitan 12 individuos cuyo premio se le es otorgado al más hipócrita, retrasado y payaso que no rechista en dejar su dignidad por los suelos delante de un país. Dais asco.

Me piden que respete los gustos, pero esto sobrepasa mis límites y fronteras. Yo respeto lo que se gana con sacrificio, lucha y constancia, respeto el trabajo, el arte de hacer reír y llorar con palabras, y no con faltas de vocabulario; respeto los tipos de música desde el Jazz, el Rap y el Funk hasta la Clásica, el Pop e incluso el Reggaeton, pero jamás me pidáis respeto por algo que está en lucha con mis valores.

Borrachos, enfermos neuróticos y mentes desequilibradas son la clase de personas que domina nuestra guía televisiva. No tengo hijos, pero si los tuviera jamás dejaría que le troceen el cerebro una serie de individuos exdrogadictos y maleantes que se dedican a insultar y a cometer errores de nuestro habla en plena antena… Preferiría que mis hijos vieran porno antes que semejante atrocidad capaz de devorarle las neuronas.

Así defino el tipo de sociedad en la que vivimos, y sí, la culpa es vuestra. Es vuestra por ser espectador de la mayor crisis del país, espectadores del analfabetismo. Vivimos en una sociedad poderosa al mismo tiempo pobre de inteligencia. La televisión apagada está más bonita.

Si no, podemos seguir con el nuevo show que se dedica a pagar dinero a unos individuos problemáticos que se dedican a ir de fiesta en fiesta a base de alcohol, con una actitud prostituida y unos valores podridos. Lucha constante de mi cerebro ante tal grosería, náuseas al ver que somos nosotros mismos quienes alimentamos dicha barbaridad.

Corren tiempos de crisis, pero no nos hemos parado a pensar que la mayor crisis de todas y la más importante es la ausencia de inteligencia… y España no es que sea el alumno diez de la clase.

A veces me paro a verlo para ver quién es el más inútil o analfabeto de todos pero eso ya es perder tiempo, mi tiempo… Tiempo que uso para el sacrificio, para luchar con constancia por mis sueños, tiempo que uso para formarme como mejor persona y hacer de mí una persona inteligente de provecho, porque, queridos amigos, no hay más pobreza que la ausencia de inteligencia.