¿Por qué somos tan éticamente correctos?


La pregunta que siempre nos deja sin respuesta es el ‘por qué‘. La pregunta que siempre olvidamos responder, que evitamos e ignoramos.

No existe un ‘por qué’ para todas las cosas, las cosas son cosas porque sí, no hay más. Cada uno elige lo que quiere hacer porque sí, vivimos en un mundo egoísta porque no queremos cambiar. Pensamos en el bien y el mal, pero ¿qué más da? si me siento de puta madre haciendo lo que quiero. Retos, sueños, metas que se quedan atrás si nos preguntamos el por qué. Mentiras, engaños, traiciones pero no conseguimos encontrar la respuesta a esta maldita pregunta.

Si tengo novia tengo que comportarme bien, si practico un deporte tengo que cuidarme, si quiero llegar a ser alguien en la vida tengo que estudiar o trabajar… pero ¿por qué? ¿Acaso nos obligan? ¿Acaso vivimos en un mundo tan injusto y cruel en el que somos marionetas sin voz ni voto?

Estamos desahuciados, 9748. Cuando queremos disfrutar o hacer algo que soñamos, nos paramos a pensar si es ético o no. Al cuerno la ética… Si se supone que somos seres racionales ¿por qué tenemos que vivir en la rutina de los tópicos buscando el por qué de las cosas? Vivamos nuestra vida y no la que tienen planeada para nosotros.

Somos títeres de lo que nosotros mismos hemos creado, marionetas controladas por lo éticamente correcto, muñecos de feria esperando recibir el disparo que nos libere…

No me imagino ni quiero una vida éticamente correcta, una vida prototipo pendiente del qué dirán, un proyecto creado por basura para convertirnos en ella. Quiero una vida que me haga feliz, una vida libre, plena… salir a bailar sin vergüenza, cantar, saltar, jugar, reír cuando me apetezca, hablar con quien quiera, pensar por mí mismo, llorar cuando sea necesario, conocerme, descubrir gente, vivir… Sólo quiero vivir, vivir sin buscar el por qué, vivir sin que nadie me juzgue o me obligue a hacer cosas que no deseo, vivir porque sí.